Hoy terminé de leer a Murakami y en una parte de su libro (de qué hablo cuando hablo de escribir) atribuye su éxito no sólo a la constancia de una actividad, sino a la idea de «tirarse al agua y comprobar si flotamos o nos hundimos». A veces hay que tomar la decisión de quemar todos los barcos obsoletos, de destruir los puentes para no dar marcha atrás (al conformismo mediocre). La fortuna (un poco caprichosa) existe, pero sólo es una invitación para entrar al ring. En definitiva, lo que busquemos, lo que vayamos a ganar (o perder) depende exclusivamente de uno. Releo las palabras aleatorias del día, ese mensaje finito de cuatro pesos que cuaja con impulsos de auto ayuda. Chiquito. Tonto. Consumista. Certero.
Loco lindo el que arriesga.
(08)
No hay comentarios:
Publicar un comentario