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22 de marzo de 2017

Saltos

Ideas. Impulsadas por el recuerdo, una notificación, o mejor dicho, por una falsa nostalgia. “Un día como hoy…”, pero hace dos años, quizás estabas a punto de cometer un error ineludible. Hace dos años le empezaste a creer a otros y te pareció que estabas siguiendo tu instinto, cuando en realidad sólo era una concepción tramposa de libertad; un autoengaño. Hace dos años quisiste ser impulsiva y te salió mal. Inesperado. Nefasto. Deplorable. En ese orden. Pero aprendiste, y aunque eso te costó cierta abulia insana, consideraste que era un golpe necesario. Hace cuatro años también era tu primer día facultativo e ibas con la idea de comerte al mundo. Después te bajaron de un hondazo y sucumbió el miedo. Te golpeaste y rezongaste. Y pensaste que estabas en la cresta de la ola, pero a los segundos te viste sofocada en un subte de difícil retorno. Te faltó el aire, te dejaron sin aliento, te robaron otro y regalaste unos cuantos de más. Creciste, hoy también. Y al revuelto le volves a decir “basta”, porque la rueda sigue y te lleva por delante. Pero “un día como hoy”, un 22 de marzo cualquiera, dejaste que de nuevo te desordene un poco la cabeza..

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