Capital federal, una jungla de asfalto que promete y consume. Repleta de oportunidades y desventuras coexistiendo en un solo lugar. Personas que avanzan agazapantes hacia destinos inciertos, buscando un horizonte que no existe. Edificios que intentan alcanzar la grandeza del cielo y entorpecen el paisaje. Una primavera que se hace rogar y tiñe la intemperie de gris. Buenos Aires ciudad puede ser todo y a la vez nada. Un paraíso inmerso en la gloria o un infierno lleno de obstáculos.